¿Te has sentido alguna vez espiada/o por las casas de una ciudad?

Se dice que esta ciudad rumana nunca cierra los ojos, y no es porque sus habitantes estén siempre despiertos, sino por la peculiaridad constructiva de sus casas. 

Mientras andamos por sus calles vamos sintiéndonos observados, como si alguien estuviera ahí detrás analizando cada uno de nuestros pasos, no sabemos porqué, no sabemos quién, pero así nos sentimos.

Nos adentramos en la Edad Media pero estamos en el siglo XXI; el silencio nos acompaña mientras paseamos y admiramos las maravillosas casas de tonos pasteles con su peculiar estructura: tejados rojos a dos aguas, con amplios voladizos abuhardillados, cuyas ventanas curvas asemejan ojos humanos, con su párpado, sus pestañas y su mirada que te sigue a todas partes.

Nos encontramos en la ciudad de Sibiu, en plena Transilvania, Rumanía.

Su arquitectura medieval y gremial se conserva prácticamente intacta, lo que hizo que la Unesco la incluyera en la Lista Indicativa del Patrimonio de la Humanidad en 2004 por su “Centro Histórico y sus sistema de Plazas. En 2007, junto a Luxemburgo, fue “Capital Europea de la Cultura” y en 2019 será ciudad gastronómica.

También posee el título de “ciudad mártir”, por la participación de sus ciudadanos en la “Revolución rumana de 1989”, premiando así el carácter emprendedor de sus habitantes.

Hay una teoría que dice que los ojos fueron construidos a propósito por los ocupantes alemanes en la región para infundir miedo a los habitantes y que tuvieran la sensación de que siempre estaban siendo vigilados y así se comportaran adecuadamente. 

Los tejados de las casas tienen entre dos, tres e incluso cinco ojos que miran fijamente a todo el que pasa.

 La mayoría de los edificios de Sibiu han sido declarados como históricos, debido a su antigüedad y buena conservación. En realidad, las ventanas de las casas son conductos de ventilación que se han situado en los tejados. 

Sibiu fue fundada durante el siglo XII por colonos alemanes llegados de la región del Rin para defender la frontera de Transilvania y desarrollada bajo el Imperio austrohúngaro; desde entonces conserva un característico aspecto germánico, rasgo que puede descubrirse recorriendo su centro urbano. 

Sibiu fue una de las siete grandes ciudades alemanas de Transilvania (Siebenburgen) conocidas por su desarrollo y prosperidad, pero, tras la primera Guerra Mundial y la disolución del Imperio austrohúngaro, Sibiu entró a formar parte del Reino de Rumanía. Hasta entonces, la mayor parte de la población era alemana; de hecho, a principios de la década de los 40, la mayoría de la población era de descendencia alemana.