No quiero quedarme en casa, quiero viajar ¿me atrevo a irme sola/o?

Cuando queremos hacer un viaje, y sobre todo si es lejos de casa, o a lugares desconocidos, nos surgen los miedos y si además vamos solas/os, esos miedos se convierten en monstruos, tanto, que suelen paralizar y al final no nos vamos de viaje.

Nos ponemos a buscar en internet consejos, blogs de gente que viaja sola, viajes para singles, etc..lo que sea para que nos dé el empujón que necesitamos para irnos…

Recuerdo esa primera vez que me dije: “quiero irme, pero es que son 17 días” (sí, sí, una pasada de días, lo sé) Empezaron los miedos (los míos, los de mi familia y amigos, jajaja, así me apoyan) porque además era a Rusia…¡Estás loca! Me decían.

Empecé a mirar en internet consejos para viajar sola, si el país era seguro y a plantearme si merecía la pena irme. Ya había viajado sola, pero no más de 5 días y éste iba a ser mi primer reto, pero pesaba más el irme de vacaciones que el quedarme en casa en agosto.

Hay algo que también me echaba para atrás y era: “¿17 días sola sin hablar con nadie? ¿Yo? ¿De verdad voy a aguantar?" Pues sí, lo aguanté, jajaja, bueno, hablar, hablar, hablé con mucha gente.

Uno de mis trucos fue el alquilarme una habitación en una casa compartida con chicas de mi edad, y así algo hablaba y conocía el país (hasta me invitaron a una fiesta  y todo :) ¡Triunfada! Jajajaja. En otra casa hicimos degustación de bebida típica del país y con otra chica salí de cena.

Durante el día solía estar de turismo sola, a mi bola y haciendo lo que de verdad me apetecía sin tener que dar explicaciones a nadie y si me apetecía cambiar de idea, de ruta, sentarme, tomarme un vino, ¡pues lo hacía!!!!

Experimenté lo bueno de viajar sola, que es el hacer lo que me apetezca en cada momento, pero también descubrí más cosas que me han hecho continuar viajando sola, conozco gente (en los restaurantes, tiendas, bares, me pongo a hablar con la gente y a preguntar sobre la ciudad), así que te hace ser más abierta, a practicar los idiomas, a abrir la mente y a despegar tus miedos. Además como luego hablo por teléfono con mi familia y amigos (jajaja, he de dar parte diario a la familia y a una amiga) pues también comparto mi día con ellos.

Otro truco que aprendí fue el apuntarme a los tours gratuitos..dos horas de turismo con gente de habla española y me di cuenta que no era la única que viajaba sola.

Cuando me apetece quedar con gente, también miro las webs que existen de quedadas (aunque suelo terminar muerta de estar todo el día de turisteo)

Al final, hay veces que dices, casi ni he estado sola y me apetece mi momento.

Después de descubrir que no hay que tener miedos a viajar sola/o, ni pensar que se está sola/o, que no vas a tener con quien compartir la experiencia o que van a mirarnos por no ir con nadie, ha llegado la etapa de cogerme el alojamiento para mí solita y continuar disfrutando de la genial experiencia (y de mi máster “manejo del palo selfie”, jajajaja).

No tengas miedo ¡viaja!!!!!