¿En qué “gueto judío” encontramos el “bar ruina” ?

¿En qué “gueto judío” encontramos el “bar ruina” que ha sido declarado por el Lonely Planet como el tercer mejor bar del mundo? ¿En qué ciudad declarada por la UNESCO  Patrimonio de la Humanidad, con más de 130 manantiales medicinales naturales  y con una de las rutas de tranvía entre las 10 más bonitas del mundo, según National Geographic, se encuentran estos bares ruinas?

Un “bar ruina” es un edificio de más de 100 años de antigüedad que se encontraba abandonado y se decidió darle vida de nuevo a cambio de un alquiler muy bajo al ayuntamiento .

Desde hace unos quince años viejas construcciones de la época soviética, naves industriales, edificios antiguos y hasta barcos que se encontraban en el barrio judío han sido transformados en establecimientos con mucho carácter que funcionan como centros sociales y culturales, salas de conciertos y exposiciones, pubs nocturnos o discotecas que han sido decorados a base de graffittis, reliquias y objetos de lo más diversos. No hay un estilo uniforme ni reglas aparentes, salvo, originalidad sí y paredes vacías no y son una opción para pasarlo en grande sin gastar mucho, donde puedes tomarte una bebida por unos 2 euros.

Gente de todas las edades y clases sociales visita estos establecimientos, atraídos por su ambiente y su peculiar estilo. Es normal encontrar decoración a base de bicis incrustadas en la pared, secadores de pelo, televisores colgando de un cable, proyectores de cine y todo tipo de cuadros, esculturas y objeto ¡cada bar ruina es totalmente diferente!

Como edificios que son, los bares ruinas cuentan con diversas plantas y, en cada una de ellas, salas, pasillos, rincones, recovecos… que acentúan su singular filosofía: la de juntarse con amigos para beber, picar algo o escuchar música en un espacio concebido como expresión del orden caótico a base de chatarra revitalizada. Bajo su aspecto desaliñado hierve una escena cultural de primer orden y muchas veces incluso funcionan como sedes de comunidades sociales. Conciertos alternativos, proyecciones de cine, presentaciones de libros, mercadillos de segunda mano, tertulias, performances y un sinfín de actividades completan la habitual programación de DJs hasta bien entrada la madrugada

Estos bares los podemos encontrar en el gueto judío de Budapest, que llegó a albergar hasta 200.000 personas durante la II Guerra Mundial en condiciones infrahumanas donde ni la comida llegaba.

Budapest es una ciudad que surgió de la unión de 3 ciudades, Obuda, Buda y Pest y es la única ciudad del mundo con más de 130 manantiales de agua minero-medicinales. De hecho, los médicos de la seguridad social húngara prescriben tratamientos en estos balnearios, llegando a ser subvencionados hasta en un 80% de su coste y es costumbre ir después de trabajar.

Budapest no es sólo sinónimo de balnearios, es también una ciudad con mucha historia, de gran belleza arquitectónica y que no deja a nadie indiferente y sí con ganas de volver, donde tenemos dos ciudades totalmente distintas: la histórica, épica, con edificios medievales y barracos junto a un castillo que domina la ciudad, Buda y la joven, cosmopolita, cultural, de oficinas, tiendas, ocio y centro financiero, Pest.

No se puede describir a Budapest en una sola palabra, porque es una ciudad para vivirla y disfrutarla.