El origen de la tapa. ¿Qué teoría te gusta más?

La RAE define a la tapa como una “pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida”, pero no habla nada de su origen, el cual no está claro.

Hay varias teorías y anécdotas para explicar su origen:

1.       Se habla que Alfonso X El Sabio dispuso que en los mesones castellanos no se podía servir vino si éste no estaba acompañado de comida, para evitar que se subiese rápidamente a la cabeza.

2.       También se cuenta que Alfonso X el Sabio llevó un placentero tratamiento médico a base de tragos de alcohol acompañados de ligeras comidas para evitar el emborrachamiento.

3.       O que era la forma en que los Reyes Católicos se alimentaban de manera rápida en sus campañas de la Reconquista.

4.       O se le atribuye a Fernando VII, quien fue convidado a un vaso de vino en una taberna de Cádiz y debido a la presencia de moscas en el establecimiento, el tabernero decidió poner una loncha de jamón encima del vino para que no entraran las moscas. El rey, encantado por el invento, reclama otro vino con tapa.

5.       esta misma anécdota la tenemos en 1916 con el Rey Alfonso XII, pero para que no le entrara arena en la bebida.

Lo que sí sabemos es que la costumbre de abrir el apetito con diversos manjares antes de la comida principal forma parte de la tradición gastronómica de árabes y judíos, pueblos que dejaron un gran sello culinario en nuestro país. También que en el siglo XVII se llamaba “tapa” (del francés étape) al alimento ofrecido a las tropas militares en aquellos lugares por donde pasaban.

Posiblemente el origen se encuentre a finales del siglo XIX en los ultramarinos o tienda de montañés, donde además del embutido encima del vaso ofrecían también pescado frito, tortilla y rosquillas para acompañar. Eran los cántabros emigrados a Andalucía quienes regentaran este tipo de tiendas, con permiso y espacio para servir alcohol y comida, además de vender diversas mercancías. En las tiendas de montañés el ambiente era austero y sencillo: un largo mostrador, mesas y sillas de pino, toneles y jamones colgados del techo. En torno a 1900, el noventa por ciento de estos pequeños establecimientos en Cádiz estaban dirigidos por un montañés. Con buen ojo comercial se asociaron con bodegueros jerezanos para abrir múltiples locales en ciudades andaluzas como Sevilla, Granada y Córdoba.

El gusto por el tapeo y el paseo del aperitivo se acentuó después de la Guerra Civil; las penurias económicas de la población no permitían caprichos de restaurante pero sí una visita al bar.

Sea cual sea el origen, lo que está claro es que la tapa debe ser GRATUITA (si se paga, ya es una ración o un pincho) y debe acompañar a nuestra bebida….

¿Con qué teoría te quedas? Yo, con la costumbre JJ