Curiosidades de las puertas de Madrid

Antaño existían en Madrid cinco puertas reales que daban acceso a la ciudad, y recibían los nombres de las ciudades con las que conectaban: Segovia, Toledo, Atocha, Alcalá y Bilbao: de ellas, tan sólo han llegado a nuestros días la de Alcalá y la de Toledo.

Estas puertas monumentales se levantaron entre la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del XIX para embellecer las entradas de la ciudad, aunque formaron parte de la cerca que rodeaba la ciudad (sólo las puertas de Alcalá, Toledo, Hierro y San Vicente eran las que cerraban Madrid junto con una muralla que protegía la ciudad)

El porqué de las puertas de Madrid

Puerta de Alcalá  

Se construyó en 1778 para conmemorar la entrada de Carlos III como rey de España.

A diferencia de la mayoría de este tipo de puertas, cuenta con cinco huecos (lo habitual son tres), lo que le da una anchura considerable.

La puerta se inspira en los arcos de triunfos típicamente romanos, siendo la primera de estas características en construirse en Europa tras la caída del Imperio Romano.

Así, la Puerta de Alcalá es predecesora de otras como del Arco del Triunfo en París o de la Puerta de Brandenburgo en Berlín.

Puerta de Toledo

La puerta de Toledo era una de las puertas de acceso a la ciudad, aunque existieron con anterioridad otras tres puertas denominadas “de Toledo”

La actual fue erigida a modo de arco triunfal en honor del rey Fernando VII como conmemoración de la independencia española tras la ocupación francesa.

Fue la última puerta monumental erigida en el antiguo recinto de Madrid.

Como está hecha de granito y decorada en piedra caliza, materiales muy pesados, se le puso el apelativo popular de “un elefante de piedra cebado con adoquines”.

Puerta de San Vicente.

Se terminó de construir en 1775 pero en 1892 se desmontó porque estorbaba al tráfico.

Así que, la que vemos en la actualidad es una reconstrucción realizada en 1995 aprovechando algunos de los materiales originales y utilizando una fotografía tomada por Jean Laurent pocos antes de su muerte en 1886.

En la cima de sus tres arcos se encontraba esculpido la estatua de San Vicente, de ahí su nombre.

Puerta de Hierro

Es la más antigua de las puertas monumentales actuales. En 1775 su objeto era servir de tapia al límite del coto de caza de El Pardo, frecuentado por el rey Fernando VI. Por esto no se encuentra en el centro urbano, sino a más de cinco kilómetros de la Puerta del Sol

Le debe su nombre a sus verjas de hierro.

¿Qué otras puertas había y ya no existen?

La puerta del Sol

Formaba parte de la muralla que rodeaba Madrid en el siglo XV, y el nombre se debe a que en esta puerta había un sol tallado.

Estaba donde ahora se encuentra el “kilómetro cero”.

Puerta Real

La Puerta Real o Puerta de Carlos III data del último tercio del siglo XVIII y se encuentra en el Paseo del Prado.

Estaba destinada a ser la puerta principal del Real Jardín Botánico, sin embargo, pocos años después de su inauguración, en 1781, esta puerta cayó en desuso en favor de la Puerta Murillo.